SOSTENIBILIDAD

Manteniéndonos siempre fieles a nuestro estilo, buscamos la excelencia en los materiales procedentes de los recursos naturales de la zona. Nuestros proyectos no deben ser sólo bonitos, sino también respetuosos con el medioambiente, de fabricación local, de alta calidad, sostenibles y responsables.

Nuestra preocupación por el medioambiente siempre ha sido clave para nosotros, por eso hemos fomentado mucho el reciclaje, tanto de materiales como de mobiliario, lo que nos ha ayudado a mantener viva el alma de los proyectos. En los jardines que creamos, por ejemplo, utilizamos plantas autóctonas, para garantizar un bajo mantenimiento y respetar la esencia de la zona.

Además, ahora nos centramos en la reconstrucción de casas con estándares bioclimáticos con nuestra exclusiva empresa mediterránea de desarrollo: Bataille Living. Ca La Pinada es un buen ejemplo, ya que ha sido diseñada siguiendo las directrices del Passivhaus, también conocido como casa pasiva, un concepto creado en Alemania en 1991, que se centra en crear confort y reducir el consumo de energía a través de los materiales, el aislamiento y la orientación, entre otros.

Ca La Siesta será la primera casa de Jávea certificada como Passivhaus.

¿Qué es una Passivhaus?

La Passivhaus se engloba dentro de los llamados NZEB (Nearly Zero Energy Buildings) o edificios de consumo casi nulo, que son el presente y el futuro del sector de la edificación y un gran reto para la construcción en todo el mundo.


De forma pionera y adelantándose a este contexto de urgencia climática, en 1996 se fundó en Darmstadt (Alemania) el Passivhaus Institut para promover, investigar y definir los estándares Passivhaus. Desde entonces, se ha convertido en uno de los certificados más relevantes para el control de calidad en la construcción, ya que garantiza un alto confort, eficiencia energética y un consumo rentable y sostenible en las viviendas.


Con este estándar de construcción, se garantizan niveles muy altos de confort en el interior de la casa durante todo el año, sin importar la estación. Además, con un ahorro energético de alrededor del 75% en comparación con una casa de construcción convencional, se considera una inversión a medio y sobre todo a largo plazo.


Además, debido al elevado número de controles para conseguir el certificado de Passivhaus, el rigor y la calidad son imprescindibles tanto en la fase de diseño como en la de construcción, desarrollando viviendas de las más altas condiciones y durabilidad.


Hoy en día, ante el enorme problema del calentamiento global, este concepto es clave para la sostenibilidad del planeta, ya que reduce al máximo las emisiones de CO^2.


La combinación de una estructura altamente aislada (sin puentes térmicos), una estudiada hermeticidad y una ventilación controlada, son la fórmula de las casas pasivas y nos permiten ahorrar dinero en la factura energética. Sobre todo, nos ofrece: confort, ya que necesitamos muy poco aire acondicionado para estar a una temperatura agradable; salud, ya que tenemos niveles de CO^2 muy bajos, casi como si estuviéramos en el exterior; y, por último, aire filtrado, reduciendo el polen, los alérgenos y otras sustancias que pueden afectarnos.


Además, si al estándar passivhaus le añadimos unos materiales superficiales naturales (como el mortero de cal, los suelos de piedra natural o arcilla, las pinturas de silicato, las maderas naturales…) y unos sistemas constructivos de baja producción energética, poco impacto ambiental y fácilmente reutilizables, lo que tenemos es una vivienda que nos va a ofrecer unos beneficios sensoriales únicos y una calidad de vida en el interior difícilmente comparable a otras soluciones.


En definitiva, en un contexto de emergencia climática como el nuestro, la passivhause debe ser la casa del presente y del futuro.